Psicólogo Tenerife Lorena Castañeda

Traumas, duelos y adaptación al cambio

Lorena Castañeda

Celos. En estos casos es necesario acudir a un psicólogo que ofrezca terapia para niños si los celos exceden lo esperable por su duración o intensidad.

Necesidad de valoración psicológica del menor. Puede darse en gran diversidad de casos, bien porque es necesario de cara a un juicio, para conseguir una subvención o bien porque lo requiere el colegio o su pediatra.
 
Padres separados y familias reconstituidas. Antes, durante o después del proceso de separación puede ser buena idea el acudir a un psicólogo para mitigar el estrés y mejorar la adaptación a la nueva situación familiar. 
 
Problemas con la custodia. En estos casos lo más habitual es que uno de los progenitores pida un informe en el que el psicólogo realice una valoración de ambos padres con el objetivo de realizar una recomendación acerca de cuál es el régimen de custodia más recomendable para el menor. Es importante recalcar que el psicólogo tiene el deber de proteger ante todo los intereses del niño. 
Sospechas de interferencia parental por parte del otro progenitor. La interferencia parental consiste en que uno de los progenitores utilice la manipulación para poner en contra del otro progenitor al menor en cuestión. Muchas veces es el deseo de hacerle daño al otro, creer que es mala persona, dolor por abandono o infidelidad lo que le mueve a utilizar al menor con esa finalidad. Sean cuales sean los motivos siempre el más perjudicado es el niño, cuya autoestima depende en buena parte, de la imagen que tiene de sus padres.
 
Adaptación a los procesos de adopción. Es un proceso complejo en el cual la psicología familiar puede ayudar mucho con la adaptación a este cambio tanto en los padres como en los hijos. Dependiendo de la edad y circunstancias concretas de la adopción, ésta es más o menos compleja. Igualmente con el tiempo los niños adoptados pasan por varias fases que conviene acompañar y respetar.
 
Superación de duelos. Facilitar que el proceso de duelo siga su curso ayuda a que no se convierta en un duelo complicado. Es necesario trabajarlo en terapia para niños cuando se percibe que el duelo no está siguiendo su curso.
 
Traumas. Los traumas pueden ser por diversas causas pero siempre suponen un gran impacto para quien lo sufre y dicho impacto tiene consecuencias importantes en la vida del niño o adolescente. Las consecuencias pueden ser tanto físicas como psicológicas (estas últimas son un requisito indispensable para hablar de trauma)
 
Abuso sexual. Es conveniente trabajarlo para mitigar las repercusiones en la vida del menor a medio y largo plazo.
  
Explicar la muerte. En determinadas circunstancias puede ser difícil explicar este hecho a los niños, especialmente cuando se trata de circunstancias muy trágicas y pueden obtener información al respecto en su entorno o en los medios de comunicación.