Psicólogo Tenerife Lorena Castañeda

Trastornos, madurez, capacidades y desarrollo

Lorena Castañeda

Terapia conginivo-conductual y atención psicológica

Mejora de la capacidad de atención. Es muy importante mejorarla si existen dificultades en este sentido pues los procesos atencionales son imprescindibles para el aprendizaje.

Ansiedad. La ansiedad puede manifestarse de diversas maneras, para los padres es más fácil detectarla cuando hay cambios conductuales significativos como por ejemplo: comer más y ver que no puede parar de moverse.

Depresión. Los síntomas son variados pero se suele observar: estado de ánimo significativamente más bajo, falta de disfrute en todas o casi todas las actividades, dificultades para dormir o bien hacerlo en exceso, cambios de peso…

Adicción. En los adolescentes y niños se dan cada vez con más frecuencia las adicciones a los videojuegos, el móvil y el ordenador hasta el punto de que incluso se ha normalizado en la sociedad. El consumo de drogas se da mucho menos en la infancia y suele ser más habitual a partir de los 11 o 12 años. La atención psicológica en estos casos es muy importante para minimizar el daño que una adicción puede hacerle.

Enuresis. Hacerse pis encima, durante el día o la noche de manera habitual y en un momento del desarrollo en el cual se espera un correcto control de los esfínteres y una clara percepción de la necesidad de orinar. Cuanta mayor edad, más afecta al autoconcepto y autoestima por ello es conveniente la ayuda psicologica cuanto antes.
 
Encopresis. Hacerse caca encima o mancharse habitualmente con una edad a la que claramente se percibe que tendría que poder controlarlo. De la mima manera que comentaba en el caso de la enuresis este hecho afecta al autoconcepto y la autoestima.
 

Adquisición de responsabilidades. Es parte del proceso de aprendizaje y maduración, con la edad quieren una mayor independencia pero también han de asumir más responsabilidades. En ocasiones es necesario el realizar algunas sesiones de terapia familiar para explicar como ir dando mayor responsabilidad y libertad, ambas en su justa medida.

Obsesiones con o sin compulsiones. Al igual que en el caso de los adultos, en la terapia psicologica para niños también se trabajan las obsesiones. Los seres humanos somos capaces de obsesionarnos con cualquier cosa y es necesario acudir a un profesional que conozca los mecanismos por los cuales un pensamiento, acompañado o no de una conducta, se convierte en algo que el niño no puede evitar pensar y en ocasiones también hacer. El poder explicarles, tanto a los padres como a los niños el por qué ha ocurrido, suele resultar muy tranquilizador, para posteriormente poner en marcha estrategias para solucionarlo.

Trastornos alimentarios. La anorexia y la bulimia tienen muchas consecuencias a nivel físico pero también psicológico, de hecho, es este daño psicológico el más complejo de reparar.
 
Fobias. Pueden ser muy diversas, al igual que en los adultos. Miedo a atragantarse (fagofobia) y fobia escolar son solamente dos ejemplos de trastornos en los que se requiere ayuda psicológica.
 
Ansiedad por separación. La psicología en niños aborda esta problemática en la que el niño vive con angustia la separación de alguna de las figuras de apego.
 

Terrores nocturnos y pesadillas. Será necesario acudir a un centro psicológico infantil dependiendo de su duración e intensidad, pues es normal que los niños puedan tener puntualmente pesadillas, al igual que ocurre en los adultos.

Altas capacidades. Los niños superdotados pueden tener en ocasiones dificultades para encajar con sus iguales, pueden parecer más maduros de lo que son realmente debido a su inteligencia y es una cuestión a tener muy en cuenta por parte de sus padres.
 
Curiosidades acerca de las habilidades de los bebés.
1. Tienen un conocimiento que les ayuda a diferenciar entre las cosas vivas y las que no lo están. Esto les ayuda a comportarse de forma diferente frente a las personas y los objetos.
2. La percepción de las caras humanas. Cuando a un bebé se le muestra el dibujo de una cara este se fija en los límites de la figura y puede distinguir entre entre la figura y el fondo y a partir de los dos meses observan con detenimiento los ojos, la nariz, la boca… pero cuando cuando están delante de una persona, incluso los bebés de dos semanas ya se fijan en el interior del rostro fijándose especialmente en los ojos.
3. Con bebés de 5 a 8 meses reconocen ya las caras y las voces resultándoles familiares.
4. Los bebés de 6 meses hacen ya una distinción entre hablar con una persona y manipular algo. Siendo tan pequeños ya tienen la expectativa de que se hable a las personas y que se toquen los objetos.
5. Los bebés de dos o tres semanas son capaces de imitar a los adultos (sacar la lengua, abrir la boca y fruncir los labios)